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La prosperidad que viene de Dios

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 Dios te bendiga en el maravilloso nombre de nuestro Señor Jesucristo, quiero compartir contigo 3 versículos de las escrituras que seguramente te son muy conocidos.

 

Mateo 19:23:

Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos.

 

Lucas 6:20:

Y alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.

 

1 Timoteo 6:10:

porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.

En conclusión, el dinero es malo, el que es rico va derechito al infierno; en cambio, los pobres tienen pase libre rumbo al cielo. En este sentido deberíamos predicar el evangelio solo a las plantas, porque el 80% de la población mundial es pobre y ya tiene el reino de los cielos ganado, el otro 20% va derechito al infierno y no se puede hacer nada por ellos. ¡Dios mío! ¡Cuánta ignorancia existe con respecto a la palabra de Dios correctamente dividida!

¿Se ha preguntado usted cuánta importancia tiene para Dios que nosotros sepamos cómo manejar nuestras finanzas y nuestra relación con el dinero? Permítame darle una estadística que despertará su interés: sobre el bautismo la biblia tiene aproximadamente 40 versículos, 275 versículos hablan de la oración, 350 hablan de la fe, 650 sobre el amor, sin embargo, sobre el dinero y las finanzas la biblia tiene 2.350 versículos. ¿Qué se puede decir a esto? La forma en que manejamos nuestro dinero es una expresión externa de una conciencia espiritual interna. Tener una percepción distorsionada sobre el dinero le imposibilita comprender las realidades bíblicas inherentes a la prosperidad que viene de la mano de Dios.

Las religiones enseñan que la raíz de todos los males “es el dinero”, pero eso no es lo que enseña la palabra, la biblia dice que la raíz de todos los males es el “amor al dinero”. El dinero está perfectamente bien en su bolsillo, pero absolutamente mal en su corazón.

Vale la pena destacar a Abel Bonnard cuando dijo: “El dinero no debe ser sino el más potente de nuestros esclavos”

¿Cuál es el propósito del dinero de acuerdo a la palabra de Dios? Veamos:

1.      Ser escudo:

 

 Eclesiastés 7:12a:

“Porque escudo es la ciencia, y escudo es el dinero…”

2.      Servir para todo:

Eclesiastés 10:19b:

“…y el dinero sirve para todo”

3.      Ciudad fortificada (protección):

Proverbios 10:12:

Las riquezas del rico son su ciudad fortificada;  Y el desmayo de los pobres es su pobreza.

Ahora me gustaría hacerle una pregunta ¿se es pobre por obligación, o se es pobre por resignación?

Proverbios 22:29:

¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará; No estará delante de los de baja condición.

Proverbios 12:24:

La mano de los diligentes señoreará; Mas la negligencia será tributaria.

Esta palabra diligencia, es como una dinamita en medio de un baile de fósforos, a la menor chispa desatara toda la energía que posee represada en su interior. Sea diligente y Dios recompensara sus acciones.

Génesis 26:12-14:

Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le bendijo Jehová.

El varón se enriqueció, y fue prosperado, y se engrandeció hasta hacerse muy poderoso.

Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y mucha labranza; y los filisteos le tuvieron envidia.

Génesis 39:23:

No necesitaba atender el jefe de la cárcel cosa alguna de las que estaban al cuidado de José, porque Jehová estaba con José, y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba.

Recuerde que Isaac, antes de cosechar sembró, y José, antes de ganar la bendición primero trabajo con diligencia, El hacer de estos dos hombres implicaba actos de diligencia, inteligencia y prudencia. Las acciones sin inteligencia, acompañadas de negligencia, colmadas de imprudencia, son acciones sombrías de hombres de tercera clase. Este no era el caso de ellos.

¿Y qué decir de Abraham, el padre de la Creencia?:

Génesis 13:2:

 “Y Abraham era riquísimo en ganado, en plata y en oro”.

No he leído en otra parte de la Biblia ese superlativo “riquísimo”, ¡pero es bien significativo que Dios se lo haya reservado para el “Padre de la fe (creencia)” que es Abraham! Por lo tanto, podemos decir de esto que un hombre de Dios debe desarrollar su “ser” con la palabra, para luego aprender y transformar su “hacer” con la diligencia y energía que le da esa palabra, la cual lo llevará a los niveles de prudencia necesarios para lograr la prosperidad que viene de la mano de Dios.

 

Proverbios 22:4:

Riquezas, honra y vida son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová.

Ahora bien, si usted ya enmarcó su vida con los principios de la palabra de Dios, entonces es hora de trabajar.

Dios estableció el trabajo como el medio principal para que suplamos nuestras necesidades y Él espera que nosotros trabajemos sosegadamente.

 

2 Tesalonicenses 3:10-12:

Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma.

Porque oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino entremetiéndose en lo ajeno.

A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan.

Dios no utiliza la lotería para suplir nuestras necesidades, ni los juegos de casino, tampoco las peleas de gallo, mucho menos el robo o la prostitución. Y aunque esto le suene duro, tampoco dejó la oración para esto, el instituyó el trabajo, y eso es lo que debemos hacer.

Personas me preguntan si pueden orar a Dios para que les dé un carro, yo suelo decirles que si trabajaran sosegadamente lo lograrían más rápido. Dios solo puede dar lo que Él es, Espíritu Santo, para todo lo demás está el trabajo y la creencia.

Para realizar cualquier trabajo se requiere obtener los conocimientos inherentes a ese trabajo, por lo tanto estudie un oficio. Si, leyó bien: estudie. Tenga usted el conocimiento más elevado en el área u oficio en el que usted se desempeña, alcance los más altos estándares con respecto a su habilidad intelectual.

Gran parte de la falla y mediocridad en los trabajos seglares realizados por los cristianos de be a que están esperando que Dios les muestre como hacer el arca sin primero haber estudiado carpintería. Los cristianos han limitado su hacer, producto de su altísimo nivel de desconocimiento de los oficios a los que se dedican, les da flojera leer o dicen que no tienen tiempo, la excusa mayor es que están leyendo la biblia y no tienen tiempo para otra cosa. Eclesiastés nos enseña que todo tiene su tiempo debajo del cielo, eso incluye tiempo para su desarrollo profesional. Hoy en día pudiéramos decir, mis finanzas fueron empobrecidas porque me faltó conocimiento.

Una vez obtenido el conocimiento adecuado, actúe. Pierda el miedo a ejecutar lo aprendido, confíe plenamente y haga paso a paso lo que usted aprendió en su marco teórico, venza el miedo a sembrar, ponga las manos en el arado y entierre la semilla. Asuma riesgos, la cosecha lo está esperando.

Me gustaría regalarle una fórmula para lograr buenos resultados financieros:

Diligencia + Inteligencia = Resultados financiero positivos.

Me hubiese gustado que esta fórmula fuera inédita de mi autoría, pero al decir verdad me la plagié de la biblia. Está bien, confieso mi pecado. La fórmula original es:

Ir + Negociar = Ganar.

Ir = Accionar, Ponerse en marcha, motorizar, diligenciar.

Negociar = Habilidad, conocimiento, conciencia de prosperidad, destrezas.

Ganar = recibir por encima de lo invertido, abundancia resultante, reembolso positivo, enriquecimiento.

 

Mateo 25: 14 – 30:

Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.

A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.

Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos

Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos.

Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.

Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.

Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos.

Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos.

Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste;

Por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.

Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.

Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.

Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.

Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.

Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

 

Proverbios 13:22:

El bueno dejará herederos a los hijos de sus hijos; Pero la riqueza del pecador está guardada para el justo.

Hageo 1:6,7:

Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto.

Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos.

Esta es la situación actual de miles de personas cristianas y no cristianas.

 

1.      Trabajan duro y durísimo por sí mismos, pero no obtienen suficiente ganancia.

2.      Comen sin saciarse porque no tienen lo suficiente.

3.      Se visten, pero parecen harapientos.

4.      Son buenos empleados y buenos obreros para sus jefes terrenales, pero no les alcanza el dinero para satisfacer todas sus necesidades.

5.      La vida se les escapa de las manos y ellos siguen sedientos e insatisfechos.

“Deténgase… llego la hora de meditar…”

 

Josué 1:8:

Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

Meditar y hacer son dos verbos muy poderosos que brillan como lumbreras en medio de la oscuridad, estos dos verbos juntos detonan una bomba llamada prosperidad, cuyas ondas se esparcen hasta cubrir todo a su paso.

Proverbios 3:1:

No olvides mi enseñanza, sino guarda mis mandamientos en tu corazón, porque ellos prolongarán tu vida y te traerán prosperidad.

Proverbios 13:4:

El alma del perezoso desea, y nada alcanza; Mas el alma de los diligentes será prosperada.

Muchos cristianos temen invertir, temen elevar una propuesta de negocios a la junta directiva de su empresa, temen competir con los más experimentados; en pocas palabras no sabrían que hacer si tienen éxito. Conocen tanto el fracaso que el éxito les asusta.

Lo mismo sucede con sus planes ministeriales, nunca habrá crecimiento si usted no siembra y riega. Pablo sembró, Apolos regó y Dios dio el crecimiento.

 

 Proverbios 22:29:

¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará; No estará delante de los de baja condición.

Ahora bien, demos un vistazo a la ley de la creencia e indaguemos acerca de los Indicadores que nos permiten saber si lo que estamos haciendo y recibiendo proviene de la mano de Dios:

Proverbios 10:22:

La Bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella.

En primer lugar, la bendición de Dios “enriquece”, es decir, hace feliz, próspero, exitoso, recto, y no añade “tristeza”, es decir, no añade opresión, estrés, angustia, pena, temor, con ella. Si su nuevo estatus social, laboral, intelectual o financiero le está alejando de la sana doctrina, le está impidiendo comprometerse más y más con los asuntos del Señor, es hora de rectificar el camino y realizar los cambios y los ajustes necesarios.

 

En segundo lugar, recuerde que cuando el dinero no es esclavo, entonces es señor, y nadie puede servir a dos señores. En lo que a nosotros respecta, ya tenemos un Señor y a Él solo serviremos, Jesucristo nuestro Señor.

 

Jeremías 10:21:

Porque los pastores se infatuaron, y no buscaron a Jehová; por tanto, no prosperaron, y todo su ganado se esparció.

Proverbios 3:1:

No olvides mi enseñanza, sino guarda mis mandamientos en tu corazón, porque ellos prolongarán tu vida y te traerán prosperidad.

Es hora de tener paciencia y esperar, dura tarea para muchos inmediatistas, pero el consejo del Señor es claro específico: “calla y espera”.

Salmos 37:7

Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, Por el hombre que hace maldades.

Proverbios 22:26-27:

No seas de aquellos que se comprometen, ni de los que salen por fiadores de deudas.

Si no tuvieres para pagar,  ¿Por qué han de quitar tu cama de debajo de ti?

Para concluir, le señalo algunas claves importantes para alcanzar la prosperidad que viene de Dios:

 

1. Enmarque su corazón y su vida a los principios establecidos por la palabra.

2. Cumpla con su compartir abundante.

3. Déjese guiar por los principios financieros establecidos por la palabra.

4. Haga un presupuesto y cúmplalo cabalmente.

5. Libérese de deudas.

6. Aprenda a invertir.

7. Administre efectivamente su tiempo.

8. Aprenda a dar y dé.

 

El alma generosa será prosperada; Y el que saciare, él también será saciado.

Proverbios 11:25

 

 

 

 

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